Colorantes para jabones: tipos y cómo usarlos

Los colorantes son una parte importante en la decoraciones de nuestros jabones caseros. Sin embargo, los hay de muchos tipos y, a la hora de emplearlos, pueden surgir dudas. Por eso, a continuación te explicaremos qué tipos de colorantes hay y cómo debes utilizarlos.

¿Colorantes naturales o sintéticos?

Podemos elegir colorantes naturales o sintéticos. Los de origen natural proceden de vegetales, algas, insectos o minerales. Los vegetales suelen ser poco duraderos y con el tiempo su color pierde intensidad. Los minerales sí son más duraderos, pero en ambos casos la gama de colores de este tipo de colorantes es un poco limitada en comparación con los sintéticos.

Los colorantes naturales suelen ser en polvo, mientras que los sintéticos se distribuyen tanto en polvo como en líquido, lo que ofrece más posibilidades a la hora de decorar nuestros jabones caseros.

 

Colorantes en polvo para jabones

Son los más recomendables para hacer jabones de varios colores, ya que sus colores no se mezclan. Además, ofrecen tonos muy intensos y son muy duraderos. Son perfectos tanto para hacer jabón de aceite como de glicerina.

Para que el tono del colorante sea aún más intenso, se aconseja echar en un mortero de cerámica la cantidad necesaria de pigmento con un poco de alcohol de 96º y machacar hasta romper la partícula de color. A continuación se añade a la mezcla líquida de jabón.

Aquí puedes ver algunos colorantes en polvo:

 

Colorantes para jabones líquidos

Son sintéticos y muy fáciles de usar. Al estar ya disueltos, pueden aplicarse directamente sobre el jabón hasta conseguir el tono deseado. También se pueden emplear para todo tipo de jabones y son la mejor opción para principiantes.

Es importante guardar los botes en un lugar donde no les de el sol. También debes tener en cuenta que no son tan duraderos como los colorantes en polvo y con el tiempo pueden perder algo de intensidad.

 

Consejos para colorear jabones

Una vez nos hemos hecho con los botes que necesitamos, es momento de empezar a usarlos. Lo ideal es aplicarlos al final del proceso de elaboración del jabón, cuando aún está líquido y remover hasta unificar el tono.

Es importante que vayas añadiendo la cantidad poco a poco hasta que obtener el color que deseas. En este punto, debes saber que si tu jabón tiene una base de glicerina transparente, obtendrás unos colores brillantes con efecto cristal, mientras que si la base es blanca, los tonos se volverán pastel.

Algunas esencias también pueden oscurecer el tono, como la de vainilla, por eso es importante rectificar.