Jabón casero de aloe vera sin sosa

Para esta receta vamos a elaborar un jabón casero con base de glicerina y gel de aloe vera. Es una receta sencilla y con pocos ingredientes.

El aloe vera tiene múltiples propiedades, por lo que es ampliamente usado en cosmética. Entre sus propiedades podemos destacar:

  • El tratamiento del acné: esta planta regenera los tejidos de la piel y absorbe el exceso de grasa. Es astringente y antibacteriana, cualidades que la convierten en el ingrediente perfecto para jabones y geles para personas con piel grasa y propensas al acné.
  • Para la cicatrización y el alivio de erupciones y rojeces: el aloe vera alivia, regenera y refresca la piel, por lo que se suele emplear a menudo en geles para el afeitado y la depilación y también para tratar reacciones alérgicas y quemaduras leves en la piel.
  • Para tratar las arrugas, estrías y celulitis: su alto contenido en proteínas favorece la regeneración celular y la restauración del colágeno, por lo que a menudo se emplea también en las cremas faciales por su efecto antiarrugas, así como en productos para las estrías y la celulitis.

Las cantidades que vamos a usar en la receta son para hacer 2 pastillas de jabón casero de aloe vera. Estos son los ingredientes:

Preparación:

  1. Derretir la glicerina

    Tras pesar la cantidad necesaria de jabón base de glicerina, en este caso 100 gramos, lo cortaremos en cubitos. Lo calentaremos al baño maría o bien en el microondas para que se derrita pero sin que llegue a hervir.

  2. Medir y mezclar bien el resto de ingredientes

    A continuación, mezclaremos bien las 2 cucharaditas de gel de aloe vera con la cucharadita de aceite de coco y las 2 gotitas de aceite esencial de lavanda. Cuando se haya terminado de derretir la base de glicerina, la incorporaremos a esta mezcla removiendo bien. Después, añadiremos el colorante verde y seguiremos removiendo.

  3. Engrasar los moldes y verter la mezcla

    Con nuestra mezcla ya preparada, solo faltaría engrasar nuestros moldes con un poquito de aceite de coco y verter el jabón sobre ellos.

    Tras una hora de reposo ya podemos desmoldar y empezar a usarlo.

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